lunes, 18 de agosto de 2008

Valerosa lucha


La iglesia católica a través del sacerdote mexicano Segio G. Román pide a las mujeres tener más “pudor” para evitar violaciones. El religioso recuerda con nostalgia que las mujeres antes usaban faldas lardas y que los hombres les veían las piernas solo cuando llovía. Entonces, hace un llamado para seguir las siguientes normas para evitar ser blanco de agresiones sexuales: no usar ropa provocativa, cuidar miradas y gestos, no permanecer a solas con un hombre aunque sea conocido, no admitir pláticas o chistes picantes, no permitir familiaridades del sexo masculino y pedir ayuda cuando se sospeche de una “mala intención”.
Yo me pregunto, ¿en qué siglo viven estos iluminados sacerdotes? ¿y cómo puede ser posible que haya gente que los escuchen TODAVÍA? Según estos “líderes” somos nosotras con nuestros cuerpos los que hacemos agresivos a los hombres, por eso debemos cubrirlos. Además, ponen a los hombres en el papel de bestias incontrolables que no pueden ver demasiada piel porque se tiran encima de la hembra.
Si bien vestirse depende de los gustos personales, del estilo propio y de la ocasión, una mujer debe poder ponerse hasta la falda más corta y el escote más bajo si así le da la gana. El hombre DEBE respetarla, pues es un ser civilizado capaz de controlar sus pasiones y admirar la belleza de la mujer sin tener que “poseerla”. Además, un violador atacará sin importar cómo está vestida su víctima.
Más que darme risa, este tipo de posturas me hacen enojar. ¿Por qué mejor no hacen comunicados para exigir que los hombres abusadores y violentos sean perseguidos y condenados? ¿Por qué no promueven una mejor educación de los niños y niñas en materia de sexualidad y equidad? ¿Será que no les conviene porque entonces serían personas pensantes que dejarían de ser el rebaño de la iglesia?
Por otro lado, el obispo de Guatemala vuelve a condenar, por enésima vez, el aborto. La semana pasada un grupo de feministas gritaba “de nuestros ovarios saquen sus rosarios” enfrente del Congreso.
De jovencita apoyé el aborto con pasión y todo el mundo me decía que luego iba a cambiar de opinión, cuando fuera madre.
Es un tema difícil, lo sé. Ahora que soy madre, sigo apoyando el aborto, claro, siempre de la mano de una buena educación sexual. Como dicen las valerosas feministas, nadie debe decidir por nosotros cuando se trata de nuestros cuerpos. Mi cuerpo, mi decisión. Pero debemos luchar para que las mujeres tomen esa decisión bien informadas. Que tengan una sexualidad responsable y satisfactoria, y que disminuyan embarazos no deseados.
Autorizar el aborto sin fortalecer la educación sexual sería una locura. Sin embargo, seguir aplazando el debate acerca de los derechos sexuales de las mujeres es vivir en el oscurantismo. Ser madres o interrumpir un embarazo no deseado, es una decisión personal donde nadie, ni la pareja ni mucho menos la iglesia, debe entrometerse.

7 comentarios:

el VERDE !!! dijo...

Mana, ya esta mara ensotanada que jode, en serio, piensan que recién empieza la edad media y que tienen todo el "mandato divino" para seguir embruteciendo a la gente. Siguen sus púlpitos cuando ya todo el mundo dejó atrás el peso de la religión como sistema limitante de vida.

En fin, me emputa tener que seguir escribiendo de curas y sus equivalentes en otras creencias.

Yo también apoyo el aborto de la mano de la educación sexual. QUE VIVA SECULARIZACIÓN, ABAJO EL ENGAÑO DIVINO.

Lucha dijo...

Que tema mas complicado ¿no? suficiente complicado para una mujer, como para que encima esten los curas y la gente señalando con el dedo... que les pasa? estoy segura que para ninguna mujer es facil tomar una desición asi... y cuando se toma pues a hacerle huevos.. no? El trabajo de los legisladores es proteger nuestros derechos, no machucarlos

MujeresNet.Info dijo...

¡Hola!
Celebro la existencia de textos con esta temática. Me gusta cómo piensas.
Saludos solidarios.
Elsa

omarvelz dijo...

Por favor, no compren celulares, asi no se los roban. A y no manejen autos asi los que manejan borrachos no tienen chance de provocarles un accidente.

Sonamos con esos comentarios.

Saludos

Andrea dijo...

Y qué sugiere el Sr. Obispo que dejen de hacer los niños para evitar ser abusados sexualmente por los parrocos de sus iglesias? que dejen de ser tan inocentes? que hagan de lado su aspecto dulce? que no se bañen?. Esa mentalidad proteccionista y retrógrada es lo que mantiene a millares de mujeres bajo la suela del zapato de sus abusivos maridos y a centenas de comunidades en el último peldaño de la civilización. Que no lean, que no aprendan, que no piensen por si mismos.

Leon dijo...

Con ese talibán volvemos a la Edad Media pero acordate, en la base de la cultura machista ha estado siempre la Iglesia, católicos cristianos, lo que sean, siguen al pie de la letra la idea de que la mujer es la tentadora y la que hunde al hombre en el ignominioso pecado de la concupiscencia. Estamos jodidos.

Duff Man dijo...

Aunque difiero contigo en el tema del aborto, te apoyo con lo de los sacerdotes cavernícolas... ¡son alienantes como ellos solos!