jueves, 10 de abril de 2008

Hello! aqui les voy


Esta fue mi última columna en Siglo Veintiuno.

Aprovecho esta última columna para manifestar mi malestar con la Policía Municipal de Tránsito. Y no, no es por la multa que me pusieron…
La semana pasada visité su Centro de Control de Tránsito para hacer un amplio reportaje sobre su labor. Luciéndose en sus labores y presentando su mejor cara, Amílcar Montejo y sus muchachos me dieron una agradable impresión de su trabajo.
Resultado de eso, el domingo pasado este diario publicó una nota de tres páginas, y en portada salió Montejo dando una clase de educación vial.
Contrastando con esto, el viernes anterior, un agente de la PMT agredió brutalmente a mi compañero Danilo Ramírez, por tratar de fotografiarlo cuando golpeaba a un menor de edad. A pesar de lo que Montejo dijo, que dicho agente no es parte de la PMT pero casualmente tenía puesto el uniforme, me sentí ofendida.
Además, según me explicó días antes Marco Tulio Balcárcel, delegado asistente, este grupo élite es lo que ellos llaman el grupo de reacción que les ayuda en problemas con la población. Con orgullo, me dijo que eran más altos y fornidos y que estaban mejor entrenados para los enfrentamientos.
Nunca me imaginé que uno de ellos le daría tremendo puñetazo a Danilo, patojo tranquilo que no le haría daño a nadie. Lamentablemente, una mano (hecha puño) borra lo que hace la otra.
Lo hago público para que no se crea que no somos solidarios. Cuando el hecho ocurrió, ya la edición dominical estaba cerrada. De lo contrario, el reportaje habría cambiado, y la portada hubiera sido otra.
Con el ánimo de que nos volvamos a encontrar en otras páginas, me despido

Sí, me voy de este medio de comunicación. Sentimientos encontrados me asaltan, luego de 4 años y 8 meses de trabajar en Corporación de Noticias.
Entre muchas otras cosas, extrañaré el hecho de tener una columna de opinión en un periódico de papel. Pero sé también que este medio electrónico siempre está disponible, sin censuras. Es solo que no es igual….
Además, la blogósfera está llena de gente ingeniosa y llena de misterio, que le dan ataques de asma, que llora por indigentes, que le sacan la madre a los ecologistas rematados, y que se elogian entre sí.
No me considero una blogger, me metí en este rollo para promocionar mi segundo libro. Pero a falta de mi Habitación Propia, creo que le entraré con ganas. A ver qué pasa. ¿Hay lugar para una mujer común?

1 comentario:

rafael romero dijo...

¿Qué onda Jessica? Un gustazo verte, jeje... A ver si te acordás de mí, pues!!!!!