Bien dicen que de jóvenes todos somos revolucionarios (no serlo, decía Allende, es hasta una contradicción biológica). Ahora comprendo que mantener la juventud radica en conservar esa cualidad, ojalá pueda tenerlo en mente en los próximos 50 años…
He decidido alejarme del Consejo Asesor para las Letras y todos sus chambres. Que premien a todos sus cuates, que se premien entre ellos, que se premien por haberse premiado. No me interesa nada que sea tan rígido y retrógrado. Más que por salud mental, creo que eso me mantendrá digna y rebelde.
No quiero ser como Ana María Rodas dentro de 32 años, sentada en su sillón abanicándome y mandando por un tubo a todo el que no piense como ella. No, no, no y no. Esta experiencia, en la cual ella me ha ofendido irracionalmente y con muy mal gusto, fue un llamado de atención, una advertencia. Ese no es mi camino, es más, pienso rectificar muchas cosas solo para no ir a parar como ella.
No me puedo imaginar qué le pasó a esa guapa mujer que en sus tiempos era tan atrevida para que ser ahora tan amargada y difícil. Tal vez son cosas de la edad. Por eso la entiendo y sus palabras (muy de abuelita regañona y profesora prepotente) no me duelen. Más bien, me dan lástima. Le agradezco haberme dejado vislumbrar tan espantoso futuro para aprender unPa valiosa lección.
El lío fue por haber pedido me explicaran cómo eligieron al Premio Nacional de Literatura 2010 sin contar con dos miembros del Consejo. Cuando otros años el proceso llevaba de dos a tres sesiones y duras votaciones, este año se resolvió en un par de horas. Les dije que por cosas como esas habían suspicacias alrededor del premio cada año.
Primero hubo silencio, por lo que envié otro mail, luego me llegó una carta escrita por una Ana María Rodas hecha una troglodita, llamándome majadera (¿quién usa esa palabra en este siglo?), malcriada y sin conocimientos de la literatura nacional, entre otras c osas. Con esta carta ella pretendía ponerme en mi lugar, ufanándose de ser directa y sin dobleces. Ella, que en una ocasión pidió que le dieran el premio a Franz Galich (QED) porque estaba enfermo, ella que me hizo un feo lío porque me dieron una exclusiva a mí en lugar de a Luis Aceituno, ella que se niega a premiar a una mujer, ella que pide que se borre del acta todo aquello que la compromete.
Esta es parte de la carta que les mande a los del Consejo en respuesta:
Estimados escritores:
Qué pena tener que escribir este email y molestarlos.
Para empezar lamento mucho que hayan tenido que leer el mensaje anterior de Ana María. Me disculpo por tan lamentable espectáculo, cuando me dirigí a ustedes nunca fue mi intención provocar insultos de tan mal gusto. Me entristece haber recibido solamente insultos y no respuestas a mis preguntas.
Estoy segura que el Consejo Asesor para las Letras es un ente primordialmente democrático, donde sus miembros tienen iguales derechos y obligaciones, no importa cuánta experiencia o edad tienen más que uno. La diversidad de opiniones debería se positiva, ya lo dije. Quienes tratan de desacreditar a quienes no comulgan con ellos son un obstáculo más que un aporte.
No soy malcriada ni majadera, más bien creo en defender lo que creo y exigir transparencia cuando algo no me queda claro. ¿Es eso un crimen? Tal vez en los años de represión era un motivo para recibir palo, cárcel, muerte, pero los tiempos son otros y me ampara el estado de derecho en que vivimos.
No quiero pensar que los artistas, los escritores, no puedan cuestionar a los demás, cuando el arte es ruptura, libertad, creación. Quizá con los años y el desencanto todo eso se pierde y, en el caso de quienes insultan sin ton ni son, también la educación y la clase.
Nadie puede ponerme en mi lugar, pues yo elijo donde debo estar. No me creo nada más que lo que soy, sé que tengo limitaciones pero siempre estoy aprendiendo, además tengo dignidad y merezco respeto. Eso de poner en su lugar a alguien suena más a desalojo, a imposición, a tiranía. Hay que tener valor NO para insultar “de frente”, eso es fácil, sino para aceptar que otros no piensan igual que uno. En mi opinión, esto es un obstáculo para estar en un ente como el Consejo Asesor para las Letras y en una sociedad democrática en general.
En el entendido que todo esto no debe transcender a lo personal, les reitero mi amistad. Créanme que esta experiencia me aporta mucho, es una gran vivencia.
Curiosamente, ahora me siento joven, viva, feliz, con toda esta gana de hacer cosas y mucho tiempo para realizarlas. Lamento que Ana María use su vejez para odiar y atacar a quienes no comulgan con ella.
Lección aprendida.
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8 comentarios:
Que lamentable!
Pero en serio esperas que un país en el que solemos recurrir al insulto y a la descalificación (Castresana por ejemplo) como norma general, claro, con excepciones y todo, pero en serio pensabas que en la literatura podría ser diferente? Solo hay que ver las editoriales y es suficiente. Solo hay que ver los grupitos de escritores que se forman y es suficiente.
Como dice el dicho, "en todos lados se cuecen habas". Triste pero cierto. Ya para nadie de los que seguimos leyendo es un secreto eso de a quién premian y por qué. Por lo menos para mí.
En todo caso y valga el lugar común, la lectura es el mejor premio que se le puede hacer a los escritores.
Saludos y ojalá pase pronto el amargo trago y logres concretarlo en los aprendizajes que te planteas.
En la universidad admiré mucho a Ana María, creyendo que su talento en las letras era reflejo de su calidad humana. Qué mal que se haya convertido en lo que tanto criticó. Lo bueno es que de todo aprende uno, y lo admirable es que no te quedas callada. Qué triste es enterarse de esto, pero supongo que ésta y otras decpeciones encontraré en el camino de la literatura nacional.
Un abrazo.
Hi Jess... qué pena que te saliste... yo ya me hacía con el premio en unos 15 ó 17 años más. ¿De quién me puedo hacer cuate? Bueno, en un par de décadas el premio no creo que sirva de mucho, jejeje.
Este tipo de hechos no son otra cosa que una señal de alerta. Toda institución necesita renovarse. Sería sabio que hicieran una nueva pausa, para que plumas vivas que sí se están formando aspiren al premio.
El premio no tiene por qué ser a la nostalgia literaria.
Una pausa, volverlo bienal, nuevos talentos por premiar, nuevos miembros que otorguen el premio... hay tantas ventanas que se pueden abrir.
Ana María actuó muy a la chapina. Por algo es válido que si das dinero prestado, perdés al cuate (el cual, para que no le cobrés, termina insultandote). Te insultó para no explicar cómo hicieron para validar el premio (leete la nota de Luis Aceituno hoy en elPeriódico, que ni siquiera se atrevió a firmar, http://www.elperiodico.com.gt/es/20100611/cultura/157014/ y verás que le besa el orto al susobicho ganador). Además, todo queda en familia porque Noriega trabaja en la TipNac. Ana María está comodamente apoltronada en un puesto de un gobierno, uno de los peores que ha tenido Guatemala, como intelectual no entiendo ni eso, ni su actitud hacia tu solicitud. No se debe ser transparente? No son dineros públicos? No se trata de gente acostumbrada al debate y a la interacción? Tal vez no sea sólo cosa de la edad y no es para aprovechar, pero las izquierdas están infestadas de dogmáticos, sentenciosos e inamovibles patriarcas o matriarcas acostumbrados a decidir a dedo, a negociar bajo la mesa y a esconder tras bambalinas. El Premio Nacional de Literatura corre el riego de convertirse en otra Orden del Quetzal, cualquiera la tiene, cualquiera la pide y si sus cuates están en el lugar y tiempo adecuados, se la darán, sin más ambages. Por joder, habría que impugnar el galardón, sólo por ver qué pasa, al estilo dadá.
QUERIDA JESSICA: Aprecio tu valentía e indignación. Espero que no acepten tu renuncia en el Consejo Asesor para las Letras, pues tu permanencia ahí es imprescindible para no dejar que la mafia haga lo que quiera, para airear y clarificar las tinieblas olorosas a naftalina. Te mando un gran abrazo, con admiración por tu inteligencia y gallardía.
Jessica, que pena lo sucedido, más por descubrir esa fase de Ana María Rodas, que por como usted queda. Creo que tal y como dice, ahora usted está renovada. Saludos.
Estos son algunos otros comentarios que me dejaron en el Facebook:
Juan Pablo Dardon: Por lo visto las lecciones en la literatura no solamente se dan en los libros ;)
El 15 de junio a las 14:20 ·
Lourdes Gallardo Shaul: Te apoyo queridísima Jessica, el Premio Nacional de las Letras debe ser una elección ecuánime, para eso existe la figura del Consejo Editorial, mínimo por respeto a sus miembros se les debe informar. Sigue adelante…, y no cambies nunca, que este mundo es habitable gracias a personas como tu.
El 15 de junio a las 14:23 ·
Vania Vargas: Qué grueso, Jessica. Igual ojalá que pudieras continuar en el consejo, que esos contrapesos frescos y fuertes son los que se necesitan en una instancia como esa. Un abrazo.
El 15 de junio a las 14:31
Allan Martinez: Pinche señora... Mala catedrática y no me extraña que te haga eso. Siempre se ha creído la más grande. Mejor salite antes de que te salpiquen el alma con oido.
El 15 de junio a las 14:43
Pablo Josué Estrada Letona: Yo creo que podés aportar más adentro que afuera, si se puede preguntar, quisiera saber quién te designó en tal consejo, y quién es la entidad encargada de designar al resto de consejeros?
El 15 de junio a las 14:50 ·
Carla Natareno: En la universidad admiré mucho a Ana María, creyendo que su talento en las letras era reflejo de su calidad humana. Qué mal que se haya convertido en lo que tanto criticó. Lo bueno es que de todo aprende uno, y lo admirable es que no te quedas callada. Qué triste es enterarse de esto, pero supongo que ésta y otras decepciones encontraré en el camino de la literatura nacional.
Un abrazo.
El 15 de junio a las 14:58
Jessica Masaya: Amigos gracias por los comentarios de apoyo. Creo que uno de los problemas del premio es precisamente los misterios que lo rodean. Sé que esta señora no se quedará tranquila, pero no me importa, nací para decir lo que pienso... saludos!!!
El 15 de junio a las 15:02
Jessica Masaya: Pablo Josué: pues la Editorial Cultura, parte del Ministerio de Cultura y Deportes, convoca a un grupo de escritores para conformar dicho consejo. Supuestamente con la aprobación del ministro y del director de arte y cultura. Sus funciones no están claras, pero en el gobierno anterior eran muchas, no solamente elegir al Premio Nacional de Literatura. Sobra decir que en este gobierno las cosas han cambiado...
El 15 de junio a las 15:04 ·
Silvia Leonora Obregon Monterroso: Te mando un fuertisimo abrazo y todo mi apoyo. Mujeres jóvenes guerreras como tú son un ejemplo para las nuevas generaciones. Besotes
El 15 de junio a las 21:20 ·
Lucía Escobar: Los revolucionarios de ayer son los dictadores de hoy. Lo ideal es estar siempre autoeval ... Ver másúandose para evitar un día caer en lo mismo. Estoy segura que Ana María tiene la capacidad de análisis suficiente para darse cuenta que la cago y que su actitud es incoherente con lo que se supone es su pensamiento. Yo a las dos, a vos y a ella, las quiero mucho y ambas son ejemplo de vida, fuerza y pasión. Así que espero que logren limar asperezas. Un día te voy a contar mis experiencias cuando estuve en dicho Consejo en tiempos de Cifuentes y los Letra Negra...¡JAAA!!!!!
El 16 de junio a las 14:41 ·
Rosa Chávez: Es una acción politica valiente y transgresora lanzar tu voz ante esto Jessica, que pesar por Ana María, por ella, porque lo que eres tu mas fuerte con la experiencia. Abrazos.
El 17 de junio a las 10:20
Julio Serrano Echeverría: Totalmente de acuerdo con Rosa, cuestionar las instituciones desde dentro es fundamental, sin duda el conflicto de fondo no est entre Ana María y tú, o entre el PNL y el Consejo Asesor para las Letras, sino en la forma en que entendemos la cultura y su relación con la vida (entiéndase política, economía, educación, sexualidad, etc). La infraestructura cultural que hemos construido y en la que sin duda todos participamos necesita una profunda revisión, volverla tema de debate, generar contenido, opinión, contrastes, análisis, investigación, sí, un rigor ético e intelectual que nos exige a todos un consecuente esfuerzo y una firme actitud en cualquiera de los sentidos que pueda tener este ejercicio centrípeto y centrífugo de los lenguajes.
Un abrazo para ti Jessica, espero saludarte pronto.
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